Forman la provincia de M. 43 pueblos, villas y ciudades de los qué algunos ofrecen destacado interés por el tesoro artístico que guardan. Sobresalen la capital, Lorca y Cartagena.
Lorca. Ciudad antiquísima con personalidad, residencia de numerosa nobleza. Conserva en ruinas el castillo de Alfonso X, el palacio de los Guevara, bien conservado y amueblado, y la colegiata de S. Patricio. En los s. XVII y XVIII tuvo buenos pintores: Juan de Toledo, José Mateo, Blas Muñoz, José Rebollo y el escultor José Manuel Martínez. Pintor sobresaliente, hoy, Muñoz Barberán.
Cartagena. Logró preponderancia en todas las civilizaciones, especialmente en la romana, de cuya permanencia allí está obteniendo evidentes pruebas extraídas de acrópolis y necrópolis. De aquella época es el monumento funerario denominado Torre Ciega y, del siglo pasado, el monumento, junto al mar, que inmortaliza a los héroes de Cavite. El bello parque Torres cubre el monte de la Concepción.
Murcia.
a) Arquitectura religiosa. El más notable monumento que hoy tiene la capital es la torre y el templo catedralicios. La primera fue comenzada en el s. XVI por Jacobo Florentino, Francisco el Indaco y Jerónimo Quijano. No tiene estilo puro, aunque domina el renacentista. Mide 93 m. La catedral, iniciada en 1394 y consagrada en 1465, tiene planta de cruz latina, con tres naves y girola. Es de traza gótica, pero desposeída en su mayor parte de toda ornamentación. Se destaca la imafronte, grandioso retablo de piedra y mármoles; la capilla de los Vélez, gótico isabelino; y la de Junterones, renacimiento italiano. Tiene M. una veintena de templos, casi todos del XVIII, dignos de ser conocidos, no sólo por su traza arquitectónica sino también por el tesoro artístico que encierran.
b) Arquitectura civil. Mansiones señoriales, casi todas del s. XVIII, hay varias en la capital. Destacan: el Palacio episcopal (1748), decorado al rococó, con dos interesantes fachadas; el Ayuntamiento, neoclásico; Palacio de justicia (1554), con destino a Pósito de pan; Palacio de la Confederación del Segura (s.XVIII); Palacio del marqués de Almodóvar, con salvajes, como igualmente el de los marqueses de Torrepacheco, denominado «Huerto de las bombas».
Museos. Cuenta la capital con los siguientes; de Arqueología; de Bellas Artes, con cuadros de Ribera, Bassano, Muñoz Degrain y otros; Diocesano, con esculturas de Salzillo y objetos de plata y oro, entre ellos, custodia-templete, de Pérez Montalto; de Salzillo.
Jardines. M. se halla rodeada de un inmenso jardín: su huerta; pero, además, cuenta con otro de fama universal: el Malecón, un paseo de 1,5 Km., rodeado de jardines y elevado sobre el nivel de la capital.
Escuelas y artistas locales. Los más destacados artistas murcianos son: Pedro Orrente (v.), Nicolás Villacis y José García Hidalgo, pintores del s. XVII; Juan Porcel y Ginés de Aguirre, pintores del s. XVIII; y del s. XIX, José Pascual, Luis Ruipérez y Germán Hernández Amores. A partir del s. XVIII, los escultores Alfonso Giraldo Berga, Francisco Salzillo (v.), Roque López y Ramón Barba. Contemporáneos son: Pedro Flores, Ramón Gaya, Luis Garay, Antonio Gómez Cano, Pedro Sanchez Picazo y José A. Molina Sánchez, pintores; y José Planes y Juan González Moreno, escultores.






